NUNCA

MÁS

A 65 AÑOS DEL MAYOR ATAQUE TERRORISTA DE NUESTRA HISTORIA.

El Cristo que nació en el 55 y llegó a la mayoría de edad 20 años después.

por JULIO ALBORNOZ, 17/06/20

Los números de muertos tras uno de los capítulos más negros de nuestra historia como fueron los bombardeos a la Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955, ascienden a 308 (183 con partida de defunción y 125 con otros documentos que vinculan la muerte al bombardeo). Durante este episodio en el que intervinieron miembros de la Marina y, en menor medida, de la Fuerza Aérea, se escribió el bautismo de fuego de ambas aviaciones… una mancha que va a ser difícil (o quizás imposible) borrar de la memoria histórica de nuestro país.
En connivencia con sectores políticos y, fundamentalmente, eclesiásticos, las Fuerzas Armadas descargaron sus bombas y ametralladoras contra la población civil como forma de implantar el terror y el escarmiento, para lograr la toma del poder.  Bajo el pretexto de “matar a Perón como sea”, descargaron sobre una población civil que en primer momento saludaba en muchos casos a los aviones en la creencia que era una “parada”, más de nueve toneladas y media de explosivos. Luego de un primer momento de sorpresa e indignación, comenzaron a congregarse militantes que no dudaban en acudir desarmados (y morir) en defensa de su líder político.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

Las huestes ya sabían que Perón había sido alertado y conducido a primera hora de la mañana al Ministerio de Ejército, por lo que el objetivo de matarlo era imposible de ser concretado. Recién a mediodía comienza el bombardeo… sabían que no iban a matar a Perón, pero produjeron una espantosa matanza de civiles sin importar si se trataba de hombres, mujeres, ancianos o niños. Ese día murieron trabajadores, escolares que visitaban la Plaza y ancianos de paso… ese fue el bautismo de fuego de los juguetes asesinos de militares que décadas después nos volvieron a teñir de sangre.
Fueron juguetes en manos de tipos como Emilio Massera, Oscar Montes, Guillermo Suárez Mason, Francisco Manrique, Horacio Mayorga, Osvaldo Cacciatore, Américo Ghioldi, Miguel Angel Zavala Ortiz, Máximo Rivero Kelly, Horacio Estrada, Eduardo Invierno, Carlos Fraguio, Carlos Carpineto, Alex Richmond, Mariano Grondona, y Jorge Mones Ruiz, entre otros.
Ellos fueron los responsables del Guernica argentino. Y sus cómplices civiles hay que buscarlos en la coalición que lideraba años atrás el embajador de Estados Unidos, Spruille Braden y el ex presidente de la Sociedad Rural Argentina Antonio Santamarina.
Y una Iglesia Católica que en Argentina (a diferencia de otros países latinoamericanos) “siempre” estuvo del lado de las oligarquías en detrimento del pueblo, su pueblo... o rebaño, pues así nos ven.
Para ellos (nosotros) solo había confesión, pecado, penitencia y sufrimiento... solo purgatorio.

Este acto fue, en palabras del fallecido Eduardo Luis Duhalde, “un hecho que no tiene antecedentes…”, ya que no hay registro de que “miembros de las fuerzas armadas de un país, con la connivencia de sectores políticos y eclesiásticos, descargaran sus bombas y ametrallaran a la pacífica población civil, como forma de implantar el terror y el escarmiento para lograr la toma del poder".

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Y fue sin dudas, debido al olvido al que condujeron a la población ante el aberrante hecho, el germen que culminó emparentando el bombardeo a la Plaza de Mayo en 1955 con el golpe de Estado de 1976. Una continuidad de acciones criminales y de nombres atrás de ellas, siempre con la complacencia empresaria, eclesiástica y (en muchos casos) mediática. La continuidad política y de nombres que enlazan uno y otro momento, no permiten duda alguna.
Esos aviones pagados por el pueblo para atentar contra sí mismo, munidos del perdón anticipado de ese Cristo Vence pintado en su fuselaje, como si se tratara de una expiación encargada por la cúpula eclesiástica que luego no dudó en confesar y “absolver” a torturadores que nos robaron 30.000 compatriotas… compañe-ros… padres, hermanos, hijos…
Un hecho nefasto, que jamás se investigó, ni hubo castigo alguno para sus gestores y perpetradores. De ahí el valor de que las clases populares cuenten con memoria histórica… para no repetir errores una, y otra, y otra vez. En palabras de Rodolfo Walsh, muerto veintidós años después también en manos de la dictadura que comenzó a germinar en aquel junio de 1955, "…nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores. La experiencia colectiva se pierde, las lecciones colectivas se olvidan. La historia aparece así, como propiedad privada, cuyos dueños son los dueños de las otras cosas. Esta vez es posible que se quiebre el círculo”. Ojalá que esta vez suceda.

Taiana: “El bombardeo a Plaza de Mayo se ocultó por la complicidad de un sector de la sociedad”

Jorge Taiana habló sobre los hechos sucedidos hace 65 años, un 16 de ju-nio de 1955, cuando aviones de la marina bombardearon Plaza de Mayo dejando más de 300 civiles muertos y 1000 heridos, con el objetivo de derro-car al presidente constitucional de ese momento Juan Domingo Perón.

"En general lo que uno suele llamar el establishments, programas, historiado-res, periodistas y medios de comuni-cación, ha sido una fecha que han tratado de dejar en las sombras. De hecho desde, el lado del peronismo y el movimiento popular, durante mu-chos años fue mucho más recordado el levantamiento del 9 de junio y el Fusilamiento del General Lavalle y los fusilamientos de José León Suárez, que el bombardeo a Plaza de mayo. Quizás por el libro de Rodolfo Walsh Operación Masacre, que se escribió recientemente después de los hechos, y qué hicieron que eso fuera muy em-blemático”, expresó Taiana en Bien de Radio.

En relación a ello, agregó que “la síntesis de la represión contra el peronismo y los sectores populares estuvo presente, pero el bombardeo quedó sumido en un plano menor. Incluso Halperín Donghi, cuando se refería al 55, hablaba más de la quema de iglesias que del bombardeo. Un bombardeo con más de 300 muertos. Muy extraño y poco frecuente que una fuerza aérea bombardee población civil”.

Luego señaló que con aquella avanzada terrorista “ni siquiera se atacó un cuartel, directamente hacia bombardeo a la sociedad civil”, y lo calificó como “el atentado terrorista más grande de toda la historia Argentina” y que se “lo oculta porque hubo mucha complicidad de un sector muy importante de la sociedad, pensadores, sectores medios, la izquierda progresista que consideraban que estaban luchando con el tirano.”

Seguidamente Taiana se refirió a la puja redistributiva entre el capital concentrado y el pueblo trabajador, y el rol del estado en este aspecto.

“Creo que la Argentina tiene que tener una reforma tributaria importante, porque la verdad que el sistema tributario argentino claramente regresivo, donde los que menos tienen proporcionalmente más aportan, y dónde los que más tienen menos”, finalizó

Contacto
 

Avenida Belgrano 3793.

1206, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Tel. 113 856 1145

 

revistaurbanave@gmail.com

Nuestros Auspiciantes

VISITANTES

  • Facebook
  • Twitter
  • instagram
  • YouTube

Nuestros artículos son de producción propia, cualquiera puede reproducir citando la fuente. Las opiniones expresadas en los artículos firmados que no pertenezcan a nuestra producción propia son responsabilidad de sus autores, y no necesariamente del editor. Revista Urbanave no es responsable del contenido de los avisos publicitarios.

© 2023 by Carlos Cruz para Revista Urbanave. Proudly created with Wix.com