La Linterna Mágica se creó en Suiza a principios de los ‘90 y rápidamente se extendió por Europa y algunos países africanos. Las películas, seleccionadas especialmente, abarcan todas las épocas del cine, los países, las lenguas y las estéticas más diversas.

Los argentinos somos los primeros de América en contar con La Linterna Mágica desde 2008.

Para saber más sobre

La Linterna Mágica:
socioslinternamagicaargentina@gmail.com
www.linterna-magica.org
Teléfono: 15-5746-6415

presenta

 

 

 

 

 

 

FILMOTECA en VIVO

PEÑA SIN CADENAS

     Dos funciones     

Martes 20:00 hs.

Martes 22:00 hs.

Entrada: $150

CINE CLUB ECO

AV. Corrientes 4940  2º "E"

Ciudad de Buenos Aires


Reservas cineclubeco@gmail.com


FUNCIONES  con  DEBATE  y  CAFECITO


Bono Contribución

Enlace y programación:

www.facebook.com/luis.rosa.cineclubeco

Sarmiento 3131, C1196 AAG, Buenos Aires

Teléfono011 4864-3200

Twitter @CCKonex

mail: info@cckonex.org

www.cckonex.org

PRESENTES Y FUTUROS DE NUESTRO CINE

Por Luis Cruz

RECOMENDADAS DE URBANAVE

Hace unas semanas busco en un periódico, mientras desayuno con mi hermano Roque en un bar de Boedo, los estrenos cinematográficos en el “complejo” del Cine Gaumont, donde se “concentran” la casi totalidad de los estrenos nacionales –expulsados del circuito de salas comerciales, en manos de “no-nacionales” o en términos más “económicos”: del Mr Mercado-, y me “desayuno” –en ayunas- de la “noticia” del cierre provisorio del mencionado complejo de salas.

El Gaumonta pasado por varios “cierres” provisorios, con distintas excusas (“refacciones” o “puestas en valor” –como solían pro-nunciar en tiempos del nefastomacrismo) y podríamos extendernos largamente acerca de las “virtudes & defectos” de dicho complejo de salas…pero lo dejo en pausa para otra oportunidad.

Cambiamos los vientos y hoy estamos otros…nosotros, que pensamos –suponemos- ideas diferentes acerca de nuestro CINE, nuestras imágenes y voces, nuestras propias historias, memorias, relatos y sueños.

La mafia que se había apoderado del INCAA durante estos pasados cuatro siglos…perdón años, se fugó de los espacios que frecuentaba y “rapiñaba” (convengamos que no fue la única mafia que desembarcó en estas playas, pero ese es otro tema).

¿Y ahora qué?

¿Qué políticas esperamos para NUESTRO CINE?

¿Cómo se piensa el estado nacional en este territorio –en constante disputa-, cómo piensa su protagonismo en medio de la presente realidad –similar o equivalente a todas las otras realidades “en desgracia”-

Cuota de pantalla, déficit absoluto de salas para exponer nuestras películas, desaparición de salas cinematográficas en los barrios, federalización de nuestra producción cinematográfico-audiovisual, serios problemas de distribución y exhibición –en síntesis, dónde y como vemos y oímos nuestras películas-, industria o qué…

Nos preguntamos acerca de quienes tomarán las “decisiones” en este tema y si somos conscientes como sociedad de estas realidades.

Seguirá –como hasta ahora- todo en manos del “mercado” –o sea de unos pocos- o tendremos algo para “decir”, y no solo “decir”, en todo este asunto, nosotros los espectadores, los realizadores, técnicos, actores y actrices, productores y productoras independientes, escuelas, docentes, universidades, cine clubes, espacios culturales comunitarios, colectivos de cine de base, alumnos, críticos y cronistas cinematográficos, medios de comunicación comunitarios, protagonistas de una auténtica cultura popular y todos los etcéteras imaginables?

(Pregunta-propuesta-convocatoria)

No se asusten por los “tonos” de esta “payada” automática y en prosa, es que amo con pasión el CINE y NUESTRO CINE…

Quiero “cerrar” –provisoriamente- estas reflexiones con un texto, una mirada, un análisis, compartido en las redes, de un realizador cinematográfico amigo, HERNÁN GAFFET, publicado el mes pasado.

¡Gracias Hernán…un lujo!

 

 

EL CINE ARGENTINO Y NUESTRO MERCADO


La mayor riqueza de nuestro cine es su diversidad formal y temática. Esa diversidad se da por un perfil virtuoso de nuestra ley de Cine: es una ley democrática, amplia en su fomento a la producción. Por eso se filma mucho y de ese volumen de producción surge esa diversidad.
Hace un tiempo que la cantidad de películas excede las posibilidades del mercado local. Se dice “el mercado no resiste tal cantidad de películas”. Si se trata de “el mercado”, puede ser, pero si hablamos de “nuestro mercado” la cosa cambia. Si es nuestro podríamos evitar que un solo título hollywoodense se estrene en más del 80% de las salas del país, tal como viene ocurriendo. Podemos evitarlo de la misma forma en que los EEUU lo evitaría en su territorio con una película de cualquier nacionalidad. Ergo, nuestro mercado es chico si lo regalamos. Hoy es chico si permitimos acciones monopólicas y si no hacemos cumplir la cuota de pantalla, la ley. Se achicará aún más si el dinero que se cobre a las plataformas no se invierte en ampliar y optimizar el circuito de Espacios INCAA, en la publicidad de los estrenos, y si no se invierte en el estudio y construcción de públicos. Esto último podrá hacerse de la mejor manera con la postergada Cinemateca Nacional.
“Filma cualquiera, algunas películas son muy malas”, afirman algunos desinformados. Desconocen u olvidan que el porcentaje de películas logradas y fallidas en nuestro cine es parejo al de muchas cinematografías que su percepción pondera como mejores. Esa percepción se construye a partir de que el cine de otros países que llega a nuestro mercado es fruto de una selección de calidad y atractivos comerciales, es decir, nos llega “lo mejor”, cuando el cine nacional circula, aunque mal, en su totalidad.
Primero hagamos funcionar al mercado como nuestro, eso ampliará espacios de exhibición e impondrá reglas más justas, luego valoremos el tener un cine de miradas diversas e ideas propias y luego debatamos la cantidad de películas.
En la era digital el carro sigue atrás de los caballos y la diversidad cultural, como declaró la UNESCO, sigue siendo “un imperativo ético, inseparable del respeto de la dignidad de la persona humana”.

¿Un amor imposible?

La realidad se lleva puesta a otra “fábrica”, la de los “sueños”.

   Por Luis Cruz  

Por estas horas nos anoticiamos de un nuevo cierre, en esta oportunidad se trata de una sala cinematográfica, el BAMA Cine Arte, espacio histórico dedicado a la difusión y promoción de obras cinematográficas independientes, nacionales e internacionales, desechadas por los patrones del circuito de salas comerciales, en su mayoría de capitales foráneos, quienes deciden que podemos ver y que no –sometiéndonos a un verdadero régimen de mirada-.

El co-fundador y responsable de la programación del BAMA, Guillermo Mansilla, redactó y envió a los medios una carta pública. Dirigiéndose a “espectadores y amigos” expresó"En nombre de BAMA quiero anunciarles el fin de otra etapa, la del BAMA CINE ARTE. Estamos muy orgullosos de haber cumplido con el objetivo que nos hemos propuesto, en estos 6 años, la de ser esa sala de cine que ya no hay. Ofreciendo una programación de cine independiente, del mejor cine argentino, y películas que en muchos casos no tienen lugar en el circuito comercial".

“Los inicios del BAMA fueron a partir de la creación del Cineclub Buenos Aires MonAmour, como una asociación civil del cinéfilo mundo porteño. En sus funciones se proyectaban producciones que siempre quedaban afuera de la oferta comercial de las pantallas de exhibición local. A partir de Noviembre de 2008, BAMA se instaló en un PH en San Telmo con 38 butacas. Las mismas las consiguieron gracias al teatro de un sindicato. Y con eso armaron un microcine. Desde el 2009, se agregó a la oferta audiovisual una nutrida agenda de cursos y seminarios dictados por críticos de cine, periodistas y docentes provenientes de revistas especializadas.”

En el año 2013 decidieron abrir las puertas de lo que fuera el Arteplex, acondicionando tres salas en pleno centro porteño, Avda. Presidente Roque Saenz Peña 1150.

Un nuevo eslabón de una larga y lamentable cadena de cierres y desapariciones de salas cinematográficas, transformadas en playas de estacionamiento, galerías comerciales y templos. Nuestros barrios fueron perdiendo uno tras otro sus legendarios cines –nos ocupamos varias veces de este tema en números anteriores- y fuimos fagocitados por empresas extranjeras que impusieron sus imágenes y formas de “ver” –consumir- (de “cinéfilos” y/o “espectadores” nos fueron deformando en consumidores de gaseosas& “muñequitos”, la real fuente de ingresos de los nuevos patrones).

Ante los atropellos del soberano mercado y la complicidad del gobierno (INCAA) solo nos queda RESISTIR y construir las formas de sostener la creación de nuestros relatos cinematográficos y audiovisuales, mantener y potenciar las producciones independientes y además crear y organizar una cadena de espacios dedicados a difundir y pensar nuestras imágenes, espacios de encuentro alrededor de una, cientas, miles de pantallas de todos los tamaños y posibilidades, en bibliotecas populares, centros culturales barriales, escuelas, en bares, en centros comunitarios, en sindicatos de base, organizaciones sociales, en nuestras propias casas… en “catacumbas” si fuera necesario –como los primeros cristianos que desafiaban a otro imperio dominante- y exigirle al estado una política de fomento a la producción independiente y de difusión de nuestras imágenes y sonidos frente a la ofensiva permanente de “tanques” del imperio que invaden las pantallas de todo el país con la complicidad de los medios –incluyo aquí las pantallas “hogareñas”- especializados o nó.

En la Comuna Cinco de esta ciudad, más precisamente en el barrio de Boedo, en un espacio social y cultural llamado Comunarte Boedo, Avda. San Juan 4052, venimos construyendo desde el año pasado un espacio de encuentro, debate y resistencia alrededor de una pantalla… y lo seguiremos haciendo, que no queden dudas al respecto.

Entregar nuestras imágenes, permitir –sin luchar- que las desaparezcan es perder, enajenar nuestra memoria y clausurar nuestro futuro como sociedad.

¡Ante una sala que cierra… abriremos miles en su lugar!

Contacto
 

Avenida Belgrano 3793.

1206, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Tel. 113 856 1145

 

revistaurbanave@gmail.com

Nuestros Auspiciantes

VISITANTES

  • Facebook
  • Twitter
  • instagram
  • YouTube

Nuestros artículos son de producción propia, cualquiera puede reproducir citando la fuente. Las opiniones expresadas en los artículos firmados que no pertenezcan a nuestra producción propia son responsabilidad de sus autores, y no necesariamente del editor. Revista Urbanave no es responsable del contenido de los avisos publicitarios.

© 2023 by Carlos Cruz para Revista Urbanave. Proudly created with Wix.com